Como todas las madres había visto crecer a mi hijo desde pequeño y hasta adolescente lo había visto desnudo con total naturalidad pero desde que aquellos últimas veces que lo vi desnudo siempre le bromeaba y le levantaba su ego diciendo que muchas mujeres estarían detrás de el por el tamaño que tenía su polla, él no me entendía muy bien pero se sentía bien por lo que yo le decía. A medida que pasaba el tiempo notaba a mi hijo con muchas mujeres y yo sabía perfectamente porque es que estaban ahí siempre con él. Yo quería probar de aquel pedazo de carne que yo había engendrado pero no había manera. Hasta que una noche mi hijo llego pasado de copas y luego de recostarlo sobre su cama totalmente inconsciente y aprovechando que mi esposo no estaba abuse de él tomando su polla gruesa y llevándola a mi boca, con mucho cuidado y sin que se diera cuenta lo monte y lo hice mío, goce con cada sentada que me di, pero todo salió bien pues antes había puesto un condón porque ni loca podía quedar embarazada de mi propio hijo ese no era mi objetivo.

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