Cuando ya tuve mayor edad y ya había probado más de una docena de pollas sentí que esa no era mi finalidad en el tema sexual yo necesitaba experimentar mucho mas con los hombres pero no tenía idea de con quién y de que debía de hacer. Pues cierta mañana mientras miraba como mi abuelo partía su pan me ponía a pensar en que se sentiría ser la perra de mi abuelo, era un idea descabellada pues nunca me paso por la cabeza aquello que hicimos ese día en su rancho, solo me deje llevar y fue así como termine siendo suya y sintiendo lo que era realmente el sexo incestuoso. Fue más de una sorpresa todo aquello que sucedió aquella vez. Cuando pensé en un hombre mayor para tener sexo nunca pensé que sería mi abuelo, y nunca pensé tampoco que me entregaría a un hombre de tanta edad como la de él, pero ahí estaba yo tomando la polla de mi abuelo y dándole la mejor mamada que yo puedo haber dado, Luego sentí su polla ingresando y fue algo realmente increíble como me abría las entrañas de mi coño. Mi coño rasurado y mis labios vaginales gozaban con cada embestida para luego tomar su polla y querer toda su leche sobre mi rostro y mi boca. Son sensaciones que no volverán ahora que mi abuelito murió.

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