Un día me desperté tan cachonda que solo me quedo ir a tomar un baño y masturbarme frenéticamente hasta terminar dos veces consecutivas, y cuando pensé que mi calentura ya había acabado en el baño regreso cuando ingrese a la habitación de mi hijo y lo vi ahí tirado en su cama, sentí como de mi coño resbalaban jugos de placer de sentir la necesidad de montarme a mi propio hijo. Tuve que disimular con mi cara de enojo pero fue inútil, no pasó ni un momento y mi hijo estaba siendo seducido por mí por su madre cachonda con deseos de su polla. Soy una mujer muy atractiva aunque mi hijo al inicio se sorprendió luego sucumbió a mis encantos de mujer. Luego de la primera mamada mi hijo ya no opuso resistencia. Y luego que le dije que hace tiempo su padre no me tocaba mi culo esto le puso más dura la polla. Me destrozó el coño y así también el culo con su polla de regular tamaño. Era increíble, el placer más intenso y prohibido a la vez. Hubiese querido que esta relacióny oportunidades de follar con mi hijo se den más seguido pero la verdad es que el luego de esto se marchó de la casa para poder aislarnos de esta situación, pero hasta el momento no olvido la vez que folle con mi hijo.

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