Cuando era niña sentía que deseaba pasar todo el tiempo con mi abuelo no lo entendía muy bien pero ese era mi sentir, ahora que soy una mujer quería saber que era aquella necesidad y termine tan sorprendida luego de todo lo que paso porque nunca pensé que esa fuese la razón. Estaba en la casa de campo con mi abuelo como de costumbre habíamos llevado para almorzar afuera pero de repente me entro la curiosidad de saber que había algo más que me atraía hacia él, no fue sino hasta cuando estuve parada y el miro por debajo de mi falda y note la cara de pillo que el tenia, fue tan atractivo para mi ese momento que no pensé en nada mas fui directo por su polla y al parecer el esperaba eso hace muchos años pero no me había tocado puesto yo era menor de edad pero ahora si podía hacer conmigo lo que quisiese, Pues así lo hizo me tomo en perro y no saben lo bien que me sentí, ya había tenido algunos encuentros sexuales pero nada como eso se merecía que le saque la lefa con mi boca a succión y eso hice, luego de eso entre sus brazos me comento que toda su vida nunca nadie le hizo sentir tal cosa lo cual me dejo más que satisfecha.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*