Tuve la maravillosa oportunidad de conocer a Karina mi sobrina, yo siempre la mire con otros ojos porque la verdad que ella tiene mucho mejor cuerpo y tetas suaves y tiernas que mi esposa y además tiene ese cuerpito que huele bien, ella estuvo de viaje y trabajando mucho tiempo por Francia y de esa ciudad vino con la mente muy abierta tanto como su coño creo. Un día tuve que ir a sus casa a pedido de mi esposa para arreglar una cañeria y me doy con la sorpresa que la muy perra me esperaba lista pero para que le meta mi polla en su culo, ya que no solo era yo quien tenía los ojos puestos en ella sino ella en mí, y así es como empezamos, no tuvimos reparo en desnudarnos y ella se abalanzo a mi polla y me dio una mamada como nunca en la vida me la dieron y luego follamos por horas en el sofá hasta que me dejo entrar por su coño que fue lo mejor sentir como se contraía en su interior y mientras le taladra el coño ella no dejaba de correrse una y otra vez.

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