La mejor historia de sexo incestuoso para empezar el día se la traemos con este padre de familia y su única hija, ella desde que tuvo quince años se sentía una mujer ya preparada para follar pero tenía mucho temor de hacerlo con cualquiera y le insinuó a su padre el deseo que sentía de tener un pollon en su coño, el padre muy cachondo tomo las palabras de su ingenua hija como mucha malicia y en vez de incitarla a echarse para atrás la motivo en su ideas pero no para que ella haga su vida sexual algún novio sino para empezar a follar con él, el hombre que le dio la vida. La follaba día y noche, al despertar y muchas veces más al acostarse, pues aprovechando los trabajos de su mujer el podía hacer de todo con la tierna y blanca muchacha que se aguantaba muy bien las embestidas de su padre perverso.

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