Siempre he tenido la sucia costumbre de grabar los acontecimientos sexuales en mi vida personal y eso lo lleve lamentablemente a mi vida personal para ser más exactos a mi vida sexual. Fue mi primera y única aventura pero tengo mucho orgullo de contarla pues nunca más folle con una zorra como cuando lo hice con mi sobrina. Ella pasaba la adolescencia muy rápido y crecía su cuerpo y sus pequeños senos, tenía el cuerpo ideal para ser follada pero yo no podía hacer nada, así que me empecé a ocultar en su armario, la espiaba y usaba cámaras para tener sus imágenes y luego masturbarme, pero aquella vez estuve tan cachondo que no lo pude aguantar y mi pobre sobrina pago el precio de mi deseo. La tome por la fuerza, ella en un inicio estuvo muy asustada pero en cuanto me vio la polla cedió totalmente claro que sin participar, solo se quejaba de placer, yo me corrí en su coño y ella avergonzada abandono la habitación, yo desde aquel momento no la veo como familiar sino como una mujer que volveré a follar.

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