El es padre y madre para zorrilla jovencita, pues ella a sus 18 añitos le gusta irse de fiesta y amanecerse y llegar tarde a casa, mientras su padre cocina y hace los quehaceres de la casa. Esa tarde mientras el padre prepara el almuerzo la jovencita decidió compensar todo ese esfuerzo de su padre dándole una buena chupada de pinga, algo que su padre no siente hace tiempo. La zorra hija le chupo la pinga como una profesional en donde ella se puso en la mesa y abrió las piernas para sentir esa pinga en su coñito. El padre saco toda esa leche en su boca de su puta hija que disfruto esa leche caliente.

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