Se dice que siempre es bueno tener una madrastra que te sepa todas tus mañas pero también es muy conocido el dicho que a mal esposo buen hijo, y esto encaja perfectamente con mi placer y la historia que les contare. Tengo una hijastro muy polludo y yo lo supe por primera vez cuando él estaba dándose un baño y lo pude ver desnudo desde aquella vez no dejaba de pensar en esa polla. Pues soy una mujer madura pero con un buen par de tetas y nalgas y no fue difícil hacerle entender a mi hijastro el deseo incestuoso que yo tenía sobre él. Me levante muy temprano aquella vez y fui a su cuarto él como siempre usaba sus pantaloncillos cortos para descansar y fui directo a esa polla joven y dura, la lamí y jale con ambas manos y le hice la mejor paja, logre sacar la leche de ese mástil que tiene por polla, para él fue su primera experiencia, pero para mí fue el placer que he tenido en mi vida.

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