Soy padre soltero y hasta hace algún tiempo tenía el orgullo de decir y considerarme un buen padre pero luego de lo que paso lamento todo. Mi única hijo con la que vivía ya no era niña sino una adolescente a puerta de hacerse una mujer, bueno eso era lo que yo pensaba. Me encontraba en su recamara haciendo la limpieza de domingo cuando me encontré con un consolador anal, sabía lo que era pero me parecía increíble que fuese de ella. Espero a verla y hablamos del tema y me sorprendió su actitud desenfadada en decirme que eso era suyo ya que no quería hacerlo aun con nadie pero que quería sentir algo de placer, me tomo por sorpresa, todas esas palabras juntas fueron demasiado para mí. Pero tan pronto ella termino de hablar, yo estaba a punto de hacerla mujer. Mi hija no tenia de que yo tenía el pene tan grande, ella estaba sorprendida con tal pollon, no dudo y luego de metérselo en la boca me pidió que la haga mujer, fue un placer indescriptible, nunca había tenido sexo con una mujer joven y mucho menos pensé que algún día entre mi hija y yo pasaría algo, pero así es la vida.

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