Todo comenzó con un simple masaje en la espalda, pues la madre tenía cierto dolor que lo aquejada y el hijo se ofreció en ayudarle a quitar ese dolor con sus manos dándole un rico masaje pues al parecer fue tan bueno el masaje que la madre se olvido que era su hijo y dejo que su hijo le comiera el coño y le metiera dedo al culo. Ahí mismo en la sala en el sofá la madre cometió incesto con su hijo hasta sacarle toda la leche, pero después le vino el arrepentimiento y comenzó a llorar por lo que había hecho.

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