Lo mejor que te puede pasar en la vida siendo una persona incestuosa es tener hijos y que estos compartan tu mismo placer. Esto paso con mi hija e hijo cuando una día siendo ellos muy pequeño los encontré besándose, los reproche mucho pero no hice más, creo que debí haber hecho más pues luego los encontré desnudos en la cama, ellos me miraron y sonrojados me dijeron que estaba jugando a la papa y al mama. Desde aquella época nuestra relación y trato cambio radicalmente, mis hijos supieron que yo era una mujer que disfrutaba del placer incestuoso, supieron que era lo que significaba y lo aceptaron. Les dije la verdad les di las opciones pero ellos finalmente escogieron el placer y ahora nuestros momentos a solas son realmente placenteros y ni que hablar de lo sexual.

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