Como siempre mi madre ingresaba a mi habitación y en este caso me encontró leyendo una obra de la cual tenía que sacar una sinapsis para presentar a mi maestro al día siguiente, solo sabía que ella estaba a mis espaldas mientras me daba un ligero pero muy agradable masaje nunca pensé que mi madre tenía puesto un babydoll muy cachondo propio de una mujer que se lo pone únicamente para follar. Quedé asombrado al verla vestida así, me sorprendió pero al mismo tiempo al ver su grandes tetas a través de esa tela roja transparente me puso duro como una roca. Mi madre no perdió tiempo y se posó sobre sus rodillas para hacerme una paja rusa con esas enormes tetas mientras me lamia la cabeza de mi polla con una delicadeza. A esas alturas solo pensaba en el placer y en follar, no me importaba si era mi madre solo quería devolverle el favor lamiendo su gordo coño, , mientras luego escuchaba como gemía y lanzaba alaridos mientras dejaba rojo su coño de tantas embestidas que le estaba proporcionando. Nunca pensé que una persona de su edad tendría tanto placer escondido, no dejaba de sentarse sobre mi polla y luego lamer mis huevos y polla con una manera que demostraba toda la experiencia que había adquirido desde muy joven. Ella terminó la escena dándome una mamada igual de suave pero tan eficiente para dejarme soltar toda la leche que tenía acumulada desde hace mucho tiempo.

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