La perfección sexual con mi hermana ya había llegado al límite cuando al parecer mi madre se había enterado de nuestros encuentros. Nuestros padres habían puesto mucho interés y siempre nos miraban, pero esa madrugada no. Aquella oportunidad en la cual él me sorprendió de una manera en la cual yo no imagine nunca. Aquella madrugada nos encontrábamos a solas nos habían descuidado y éramos solamente nosotros. Tomamos la cámara de mi papa e hicimos del momento el mejor placer incestuoso. Aun recuerdo su gruesa polla que me hacia jadear de placer sobre todo porque sentía que golpeaba el fondo de mi vagina. Era adicta a la polla de mi hermano y el a mi vagina angosta, este video que ahora muestro para todos porque él y yo ya somos una pareja y muestra claramente la clase de sexo que llevamos juntos.

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