A mí no me importaba absolutamente nada, desde que escuché el comentario de la última novia de mi hermano menor hablando de las cualidades que este tenía a la hora de follar empezó mi morbo por saber si todo era cierto, más aun cuando escuche la frase: “polla grande y gruesa”. Esto que escuche me estremeció totalmente, no dejaba de pensar en ello, había llegado, desde masturbarme a diario imaginándome con esa polla dentro de mi garganta hasta espiarlo a través de la cerradura del baño mientras él se bañaba. No paso mucho tiempo para que un fin de semana, luego de llegar totalmente ebria me le insinuara suciamente, lo cual a él le sorprendió muchísimo pero no pudo resistirse al ver el hermoso cuerpo que tengo mucho menos el par de tetas firmes y grandes y mi gran culo. Esa misma noche fui a su cama, y lo encontré como yo quería, totalmente desnudo y tendido ahí con esa gran polla esperando ser devorada hasta mi garganta. Gemí y gemí como toda una puta en celo, sin impórtame nada más que poder recordar cómo se siente ser follada por el polludo. A pesar de haber sido la única vez, guardo muy bien el recuerdo de las sensaciones que mi hermano brindó a mi coño que quedó completamente satisfecho.

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