Tener un hijo vago en casa no es problema para esta madre tetona, pues para ella es lo mejor. El chaval no hace nada todo el día, se la pasa leyendo y vagando todo el día. La madre esa tarde esta con ganas de pinga y sabe que su hijo le dará ese placer. La madre cachonda se acerca y comienza a seducirlo tocándole la pinga y haciendo una chupada polla memorable. El tipo cierra los ojos al sentir esa mamada de pinga de su puta madre y para después ella misma sentarse en la pinga dura y hacer casi todo el trabajo.

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