La abuela había regresado de vacacionar por más de tres meses y a su regreso llego súper cambiada, la abuela estaba totalmente renovada a decir verdad se veía muy puta, y hasta la actitud que trajo se notaba que había experimentado muchas cosas en ese viaje que dio con sus amigas por diferentes países. Ella incluso había cambiado, retocado algunas cositas en su cuerpo y forma de vestir. Yo ya le había puesto el ojo encima pero no me atrevía a insinuar pero no tuve que hacerlo porque me tomó por sorpresa mientras preparaba mi cena se fue directo a mi polla para poder tomarla y poder darme una buena mamada. No sé si mi abuela era así desde joven o no, pero en todo caso no tenía que preguntar porque sola me tumbó sobre el piso y se sentó. Ese coño maduro me mojaba todos los huevos y yo no paraba de bombearle el coño. Estábamos de los mejor, mi abuela ya se había corrido más de dos veces y yo estaba por llegar también y de pronto mi madre nos descubrió. Fue una escena cachonda e impúdica que mi madre al final de cuentas supo guardar.

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