Me di cuenta que mis padres tenían placeres que salían de mi imaginación cuando una vez los espié y el la orinaba y ella se excitaba tomando su orines fue para mí una escena muy asquerosa, con eso viví algún tiempo hasta que ellos se dieron cuenta de mi repugnancia que sentía de estar a su lado, pero en vez de no acercarse mas estuvieron todo el tiempo junto a mi hasta que lograron meterme en la cabeza que eso que yo vi era algo normal. Así es como empezó mi vida incestuosa con mi padres, ellos tomaban mi cuerpo joven y lamian mis tetas y mi coño, mi madre me comía el coño y al mismo tiempo lamia la polla erecta de mi padre quien luego me penetraba con mucha furia. Al inicio todo era muy incomodo pero luego empecé a sentir placer. Ahora a la fecha lo hacemos cada 15 días en mi habitación y ya estoy pensando invitar a mi novio a nuestra sesión incestuosa.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*