Cuando le propuse a mi sobrino que sea mi amante el no supo que decir, solo atiné a besarlo y así entregarme a él y por primera vez siéndole infiel a mi marido. Estaba cansada de las malas atenciones por parte de mi esposo, dejada de lado muchas veces y con el calor encima no tenía muchas opciones más que buscar placer fuera de mi hogar, pero dónde?, esa ayuda vendría muy rápida cuando vi que mi sobrino cumplía físicamente los requisitos que como mujer yo buscaba para terminar de justificar mis deseos inmorales. Desde aquella primera vez y hasta entonces no me logro separar de mi marido pero tampoco puedo dejar de ver a Jhon, el mayor de los hijos de mi hermana con el cual aún luego de muchos riesgos mantengo esta relación incestuosa que no podemos parar. Me he vuelto una artista a la hora de mentirle a mi marido cada vez que quiero sentir su polla joven y vigorosa removiendo mis entrañas, es una adicción que muy pocas mujeres entenderían pero que realmente me llevan al clímax cada vez que lo tengo detrás mío dándome sus embestidas fuertes y rápidas. Si mi marido, mi hermana o la familia se llegasen a enterar no tendríamos otra salida que huir porque hemos decidido que este amor sea perpetuo hasta la eternidad.

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