Me siento muy bien de ser como soy, no me siento ni muy sucia ni muy golfa, por el contrario siento que he ayudado a mejorar el vigor de mi anciano abuelo. Ya había planeado esto hace mucho y es que a él lo sacaban a tomar aire fresco por las mañanas en un parte de la hacienda que nosotros teníamos y era mi perfecta opción para hacer una locura más y estaba segura que a mi abuelo le encantaría. Luego de verlo ahí acostado y solo mirándome ansioso vi como aquel abuelo retomaba y se llenaba de vida, al parecer me entendía lo que yo quería y poco a poco recuperaba y sacaba fuerzas y vigor para poder esa polla dura, se puso mucho más dura cuando le empecé a hacer un buen sexo oral. Yo fui la sorprendida finalmente cuando mi abuelo en vez de metérmela por el coño prefirió hacerlo por mi virgen culo. Dolió mucho pero fue soportable, sentí tanto placer que puse los ojos en mi abuelo como si fuera un hombre jovial con el cual yo podría tener una relación, quede sorprendida de cómo es que un hombre a su edad puede estar tan excitado, tome una buena cantidad de su lefa cuando termino dentro de mi boca, quede sorprendida y el quedo realmente satisfecho y nunca nadie supo nada.

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