Quizás hace mucho tiempo atrás no me di cuenta de las claras intenciones que mi padre tenía conmigo, era más que obvio pero realmente yo no lo notaba. El siempre fue mi sustento y quizás por eso no note lo que él sentía por mí. Así pasaron los años y el siempre muy pendiente de mí y yo tan cariñosa con él, de manera que cada vez las cosas entre él y yo eran más intimas. Yo sabía fingir muy bien todas sus caricias sobre mis senos que él me daba pero aquella vez no estaba dispuesta a aguantar más las ganas, deje que me tocara todo para luego sentir su polla en más de una pose, mientras lo hacíamos recuerdo que le me pedía que no contara nada y yo solo le decía sigue metiéndome tu pene padre, aquella vez luego de recibir toda su lefa sobre mi tetas, me quedo claro que padre solo es uno y el mío es el mejor.

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