Estaba desesperada, mi marido había cambiando conmigo en la intimidad. Conversé sobre el tema con mis amigas y ellas me decían que lo más probable era que mi esposo estaba teniendo una aventura con alguna puta de la calle. El es algo mayor pero a su edad aún se mantiene vigente a la hora de follar, esto me producía grandes sensaciones de celos, quería saber quién era la zorra que mi marido se estaba llevando a la cama mientras yo no me encontraba en casa así que puse una cámara escondida. Dolorosa fue mi sorpresa cuando descubrí que la puta que se montaba a mi marido no era más que mi hija!!!. Con el video pude descubrir como mi marido la seducía y ella correspondía a sus caricias. El muy puto le hacía todo aquello que a mí ya no me hacía en tiempo, le comía su coño en diferentes poses y hasta le lamia el ojete. La perra de mi hija había convertido a mi marido en su fiel esclavo sexual sin importarle nada más que arruinar nuestro matrimonio.

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