Cuando empecé a sentir mis primeras sensaciones cachondas en donde mi coñito juvenil pedía a gritos una polla en su interior, no me quedaba nada más que masturbarme cada vez que pudiese para así poder calmar mis ansias. Para entonces mi padre aquellas veces me descubrió masturbándome mientras soltaba uno de mis mejores orgasmos en el baño. Desde aquel momento el me trato de hablar de sexo y esas cosas pero en vez de ver su apoyo, empecé a ver a mi padre como el hombre con el cual podía iniciarme sexualmente. Y así sucedió, fue el primer hombre al cual me enteré y con el cual sacaba perfectamente mis placeres. A pesar de ser muy joven tenía muchas ganas de descubrir varios placeres dentro de ellas experimentar un trio no importaba si fuera con dos hombres o dos mujeres. Con la confianza que teníamos decidí ser más sincera y contarle que tenía una amiga muy íntima a la cual le había contado los deseos de follar con mi papá, ella no dudo en aceptar y fue así como pude experimentar semejante placer de correrme de placer mientras le mamaba la polla a mi padre y mi mejor amiga me lamia los pliegues de mi coño.

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