Ya me había percatado de las acciones que mi hija había tomado mientras yo no me encontraba en la casa, ella hacia ingresar a su novio sin mi consentimientos justo en esas horas que yo no me encontraba así que una mañana haciéndole creer que me había ido, espere a que el novio llegue y poderle reprimir a los dos esa conducta pero mi reacción fue muy tarde y cuando me asome a la sala mi hija estaba en una postura algo rara con su novio, vi como ella está siendo seducida por la lengua pero mi hija tenía mucho temor así que decidí entrar y ayudarla, pero no imagine que me sentiría tan cachonda que cruzaría el límite y me abalanzaría sobre la polla de su novio para enseñarle a mi hija como se chupa una polla. Ambas quedamos sorprendidas del gran tamaño de esa polla y yo no me pude contener, enseñe más de la cuenta a mi hija y le enseñe como se folla cuando tiene delante una polla así de ese calibre, el chaval supo complacernos a ambas, era un excitación total madre e hija gozando con una sola polla. En cierto modo mi hija se sintió humillada pero estoy segura que nunca más tendrá una experiencia sexual como esta.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*