Ya había visto un par de veces a mi hermano desnudo en dos oportunidades, una cuando tenía 14 años y la segunda vez cuando tenía 18 años, entonces vi lo mucho que había crecido en la parte de abajo. No lo espiaba pero si me gustaba entrar a su cuarto de manera imprudente y sin avisar y casi siempre lo hacía cuando sabía que regresaba del baño y lo hacía totalmente desnudo. Una de esas veces no me aguante, creo que mi hermano se daba cuenta perfectamente por la necesidad que estaba pasando y la urgencia que yo tenía por follar con una polla sin importar que sea mi hermano a quien me lo folle. Lo descubrí totalmente desnudo con la polla tal como me la imaginaba, no perdí mucho tiempo y me fui directo a ella para saborearla y luego sentarme como una perra a mover el culo hasta correrme para luego esperar su leche salir por cantidades sorprendentes sobre mi cara, quede muy feliz de satisfacer mis necesidades como mujer y que mi hermano me haya sacado del apuro.

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