Mi madre se la pasaba con fuertes migrañas desde hace muchos años y yo siempre pensé que todos esos dolores eran producto de la separación de ella y de mi padre. Año tras año veía como aumentaban esos momentos en los cuales mi padre solo se refugiaba en su cuarto o simplemente se quedaba callada en cualquier parte de nuestra casa, también aumentó mi acercamiento hacia ella de manera de consolarla pero una de esas tarde ella se refugió sobre mi pecho confesándome que se sentía muy sola mientras yo tenía la intensión de calmarla ella me susurraba al oído que lo que deseaba hace mucho era tener un hombre en intimidad, esto inmediatamente me sorprendió nunca me lo espere pero no pude hacer nada con los besos que mi madre me daba sobre mi cuerpo deseándome en cuerpo y alma, sentí la necesidad de dejarme llevar por mi deseo carnal y al poco rato tenía a mi madre dándome la mejor mamada que ninguna de las inexpertas de mis novias había podido darme hasta el momento. Folle a mi madre y la hice mii mujer era algo que solo el momento podría escribirlo mejor, tenía a la mujer que me había traído al mundo comportándose como una perra cada vez que sentía mi polla en su coño maduro. No paré sino hasta botar toda mi lefa caliente sobre su abultado abdomen que luego ella con su dedos se llevó de apoco a su boca.

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