Yo sabía perfectamente que tarde o temprano algo tenía que pasar entre mi tío y yo, porque ya eran mucho los roces que nosotros teníamos en casa. Yo me había mudado a su casa porque quería trabajar cerca al centro de la ciudad y el muy amable había aceptado, pero todo cambio con el tiempo el me observaba y a mí me excitaba demasiado eso, yo tenía la seguridad que todo ese placer visual tarde o temprano se convertiría en algo demasiado prohibido. Fue así como una tarde luego de trabajo el salió del baño y se dirigió a mí, supe que era el momento y tome su polla y me la metí a la boca, fue tan delicioso aquel momento inicial pero lo que vino luego fue espectacular. Me hizo mujer y se calentó tanto yo imagino como en aquellas épocas cuando el aun era joven. Terminamos demasiado cansados y todo quedo en un gran secreto que hasta ahora mi tío y yo seguimos compartiendo.

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