Créanme cuando les digo que no hay mayor placer que follar con el novio de tu hija y en la presencia de esta. Mi hija y yo compartimos sexualmente a nuestras parejas hace mucho tiempo y es tan cierto como dicen que las costumbres se heredan. Desde muy pequeña mi hija tuvo conciencia que el trabajo de su madre tenía que ver con acostarse con muchos hombres pero tenía claro también que su madre no era una puta sino una mujer que daba placer a cambio de dinero. Poco a poco ella fue creciendo y entendió mi trabajo y también mis placeres porque al parecer llevaba en la sangre ese calor que me hace sucumbir cuando noto que un hombre tiene una gran polla entre las piernas. Ahora último nos estamos montando al novio de mi hija, un apuesto chaval que prometía desde el inicio ser un gran follador y no nos ha defraudado. Con este último galán nosotras hemos experimentado esa sensación deliciosa de follar juntas madre e hija comiendo la misma polla por nuestros coños. El placer de vernos mutuamente como nos folla esa polludo chaval es lo más delicioso que yo haya podido experimentar desde que empecé mi vida sexual.

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1 Comment

  • buy short prom dresses 2 años ago

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