Dicen que para el placer no hay edad, bueno digamos luego de la mayoría de edad, así que esta historia trata de dos mujeres mayores pero que comparten el vínculo familiar madre hija, pero ellas desde mucho más jóvenes tienen esa fantasía de follar juntas pero nunca se les dio, sobre todo porque el marido que tenía la abuela era muy pendejo y no la dejaba ni siquiera mover un dedo fuera de su puta casa. Pero ahora que el abuelo no está  abuelo e hija ya ambas adultas han decido a como lugar hacer cumplir su fantasía y han contratado a un tipo que guardara celosamente el secreto. Vean como la puta abuela se remonta a los tiempos en los cuales gritaba como una zorra en celo cuando era penetrada por una buena polla, toda la película se la pasa lanzando gritos y alaridos que ponen más dura la polla de este tío que sabe cómo complacer a dos maduras insatisfechas.

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